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Hablamos con el piloto Carlos Carvalho Valdés

El piloto Carlos Carvalho Valdés, a punto de cumplir un año en Iberia, describe sus mejores vistas desde el aire.

¿Cuánto tiempo llevas trabajando como piloto de Iberia?

Empecé a volar en Iberia hace un año casi, en junio de 2016.

¿En qué destino debutaste con la compañía?

Mi primer vuelo con Iberia fue a Dakar, la capital de Senegal. Es un vuelo peculiar por la complejidad que tiene volar en África, tanto por infraestructuras como por condiciones meteorológicas.  

¿Qué ciudades prefieres visualmente para aterrizar?

Hay muchas que tienen aproximaciones espectaculares, pero sin duda mi favorita es Lisboa. En la aproximación sobrevuelas el río Tajo, el Puente 25 de Abril y los barrios más característicos del centro de Lisboa (Baja, Chiado y Barrio Alto).

¿Cuál es el paisaje más bonito que has visto desde el aire?

Es difícil elegir un solo paisaje con el que quedarse. Cada uno es distinto. Para mí es impresionante sobrevolar los Alpes nevados en invierno, los atardeceres sobre África (que tienen un color inigualable) o el norte de la península Ibérica. 

¿Y algún fenómeno que has tenido el privilegio de contemplar desde una posición inmejorable?

El que más me ha impresionado lo experimenté en un vuelo regresando de Malabo. Se trata del fuego de San Telmo. Se produce cuando vuelas en una zona de la atmósfera cargada de electricidad estática (por ejemplo por tormentas en las proximidades). Esta provoca unas descargas luminiscentes sobre los objetos metálicos ya que son buenos conductores. No tiene peligro alguno, pero impresiona.

¿Alguna vez has querido decir a los pasajeros que miren por la ventanilla?

En muchos vuelos nos gustaría que los pasajeros viesen las cosas que nosotros podemos ver, pero no siempre es posible comunicarlo por la fase de vuelo en la que nos encontramos o por nuestro punto de vista desde la cabina.

¿Qué lugar del mundo querrías que se preserve siempre como tú lo has visto desde arriba?

Me gustaría que se preservase cualquiera de los paisajes naturales que he visto desde el aire, desde la costa mediterránea al desierto del Sáhara pasando por los Alpes. Todos tienen un valor incalculable.

Crédito de la imagen: James Rajotte