Arte y cultura Sara  Martinez
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Los mejores museos al aire libre

Aprovecha la primavera para disfrutar del arte también al aire libre. Conoce el arte urbano de Lisboa, revive el pasado holandés en el Museo al aire libre de Holanda, contempla la riqueza del Parque de las Esculturas de Santiago de Chile y organiza una ruta única por el Bosque de Oma, Bilbao.

  1. 1 Arte en las calles de Lisboa

    No todo el arte en Lisboa se refugia entre cuatro paredes. La Galería de Arte Urbana (GAU) surgió para erradicar el vandalismo en Barrio Alto y ahora se dedica a localizar paredes y contactar con sus dueños. Les convence que su propiedad se revaloriza al ceder una pared como lienzo para los artistas urbanos. Pero estos revolucionarios de la pintura se sirven también de otros elementos como contenedores, camiones de basura o, incluso, autobuses para plasmar sus expresiones artísticas.
    Además del popular uso del espray, los autores lisboetas utilizan otro tipo de técnicas. Alexandre Farto (Vhils) trabaja la textura de las paredes viejas con taladros mecánicos que dan relieve a sus retratos y Artur Bordalo (Bordalo II) reutiliza residuos para sus creaciones en 3D.

    Antes de visitar Lisboa, asegúrate de consultar este mapa, donde podrás averiguar la localización de estas obras que cambian continuamente.

    El artista Bordalo II reutiliza residuos para sus creaciones en 3D
    El artista Bordalo II reutiliza residuos para sus creaciones en 3D - GAU
  2. 2 Viaja en el tiempo desde el Museo al Aire Libre de Holanda, en Arnhem

    Viajar 100 años atrás y revivir el día a día de los lugareños de una histórica aldea holandesa es posible a tan sólo una hora de Ámsterdam. Desde 1912, y por petición de A. Baron van Heemstra, el entonces alcalde de Arnhem, se han trasportado hasta este pueblo casas, granjas y molinos procedentes de toda el área rural del país. Durante el paseo, los niños estarán encantados de echar una mano a los artesanos y de aprender cómo se fabrican el pan o el papel. Los granjeros, el herrero, el pescador o el molinero agradecerán la ayuda de los más pequeños, mientras los mayores descubren la historia de Holanda a través de las distintas exposiciones que aloja cada edificio. En el interior se pueden encontrar desde ropas y joyas hasta fotografías o juguetes de la época.

    Se recomienda reservar más de tres horas para aprovechar al máximo este museo al aire libre, considerado uno de los mejores y más grandes de Europa.

    En el Museo al aire libre de Holanda podrás aprender cómo funcionan los molinos de viento
    En el Museo al aire libre de Holanda podrás aprender cómo funcionan los molinos de viento
  3. 3 La mejor cara del arte – El parque de las Esculturas, Santiago de Chile

    Tras el desbordamiento del río Mapocho en 1982, ciudadanos y artistas locales se unieron para crear un espacio cultural al exterior, en la ribera norte. La escultora Marta Colvin inauguró con Pachamama – Madre Tierra en la lengua quechua – este parque repleto de flores y árboles autóctonos y foráneos. Cuenta actualmente con más de 30 obras de reconocidos artistas locales y una sala de exposiciones, donde los nuevos talentos exhiben obras temporales.
    Cada enero, el lugar acoge uno de los festivales más importantes del país, el Festival Internacional Providencia Jazz.

    Abre todos los días de 10:00 a 19:30, la entrada es completamente libre y hacer un picnic observando tu escultura favorita es un plan perfecto.

    Pachamama, la Madre Tierra para ciertas etnias andinas
    Pachamama, la Madre Tierra para ciertas etnias andinas - Marta Colvin
  4. 4 El Bosque Encantado de Bilbao – Oma

    Este museo al aire libre, donde el arte y la naturaleza forman un tándem mágico, es obra del pintor y escultor Agustín Ibarrola. En 1982 decidió mezclar el arte rupestre del paleolítico con el contemporáneo Land Art, iniciado en los años sesenta. El resultado son 47 obras singulares donde el lienzo no es más que la propia naturaleza.
    A lo largo de la ruta, unas flechas amarillas indican la posición exacta en la que situarse para contemplar las obras desde la perspectiva correcta: es aquí cuando todo cobra sentido, y casi vida.

    Imprescindible explorar el Valle de Oma y visitar la Cueva de Santimamiñe, declarada Patrimonio de la Humanidad en 2008.

    Las flechas amarillas en el suelo indican la posición perfecta para apreciar las obras al completo - Bosque de Oma
    Las flechas amarillas en el suelo indican la posición perfecta para apreciar las obras al completo - Bosque de Oma